Días redentores en Demajagua (III)

En los días redentores vividos en Demajagua, hace 151 años, Carlos Manuel de Céspedes sostuvo un vínculo decisivo con sus esclavos. Bajo el principio de que todos los hombres eran iguales les dio la libertad a los más de 50 que realizaban labores domésticas en su finca, el 10 de octubre de 1868.

EL abogado bayamés, pasó de dueño y privilegiado a compañero de lucha, con la misma disposición de vencer o morir por tal de ver a Cuba libre del yugo español. En el instante mismo de la insurrección, llamó a todos ciudadanos y los proclamó tan libres como él.

Congregados en Demajagua Céspedes convidó a los esclavos a jurar para vengar los agravios de la Patria, a perecer en la contienda antes que retroceder en la demanda y prometió acompañarlos hasta el fin de su vida.

Ese momento lo recuerda César Martín García, quien fuera historiador del Parque Nacional la Demajagua durante tres décadas. Este manzanillero no puede evitar emocionarse al contar la estrecha relación que surgió hace más de siglo y medio entre el patricio de bayamo y sus esclavos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *